Conocer Zagra es recorrer un territorio donde paisaje e historia forman una misma realidad. Desde las primeras comunidades prehistóricas hasta la creación del municipio actual, cada época ha dejado su huella en forma de poblados, necrópolis, caminos, fuentes, canteras y forficaciones. Este patrimonio constuye una parte esencial de la identidad de Zagra y un legado que invita a descubrir, comprender y conservar la memoria de quienes habitaron estas tierras a lo largo de más de seis mil años.
El paisaje de Zagra conserva las huellas de miles de años de historia. Desde las primeras comunidades agrícolas del Neolítico hasta las fortalezas de la frontera nazarí, generaciones de personas han habitado este territorio, aprovechando sus recursos naturales y adaptándose a los cambios políticos, sociales y culturales de cada época.
La posición estratégica de Zagra, entre el valle del Genil, los Montes Occidentales y la Subbética,favoreció el asentamiento humano desde tiempos muy antiguos. A lo largo de los siglos, comunidades prehistóricas, sociedades de época ibérica y romana, poblaciones de la Antigüedad Tardía y andalusí, dejaron su huella.
Hoy, ese patrimonio permite recorrer una historia excepcional a través de algunos de los yacimientos más destacados del Poniente Granadino.
Un territorio para descubrir
La riqueza patrimonial de Zagra se distribuye por todo el municipio y su entorno inmediato. Cada lugar ayuda a comprender una etapa diferente de esta larga trayectoria histórica:
La prehistoria
Los primeros asentamientos conocidos se remontan al Neolítico y al Calcolítico. Sierra Martilla, La Atalayuela y otros enclaves cercanos conservan evidencias de las comunidades que iniciaron la agricultura, la ganadería y la explotación de recursos pétreos.
El megalitismo
Las tumbas megalíticas de Sierra Martilla constuyen uno de los conjuntos más singulares de la provincia de Granada y permiten conocer las creencias y formas de organización de las sociedades prehistóricas.
Del mundo ibérico a la época romana
Fortificaciones como Cerro Moro, antiguas explotaciones agrícolas y canteras de piedras de molino muestran cómo el territorio se integró en nuevas redes económicas y polícas.
La Antigüedad Tardía
Necrópolis excavadas en la roca, cuevas con símbolos religiosos y asentamientos rurales permiten descubrir una etapa de profundos cambios entre el final del mundo romano y el inicio de la Edad Media.
Los primeros siglos de al-Ándalus
El poblado rupestre del cerro del Casllo y los orígenes del topónimo Zagra revelan la importancia estratégica de este enclave durante los siglos IX y X.
Las alquerías medievales
Pequeños núcleos rurales dedicados a la agricultura y la ganadería estructuraron el territorio antes de que la frontera transformara profundamente la vida de sus habitantes.
El castillo y la frontera nazarí
La fortaleza de Zagra se convirtió en una pieza clave del sistema defensivo del Reino nazarí de Granada, vigilando uno de los sectores más sensibles de la frontera con Castilla.
Un patrimonio vivo
Más allá de los restos arqueológicos y monumentales, el patrimonio de Zagra forma parte de un paisaje que sigue conservando la memoria de quienes lo habitaron. Caminos históricos, fuentes, canteras, olivares y formaciones rocosas ayudan a comprender la estrecha relación entre las personas y el territorio a lo largo del tiempo.